martes, 5 de junio de 2007

El Nuevo Hospital central costara 300 millones


Los parámetros que los especialistas manejan desde hace tiempo se cumplirán con gran precisión. Y, como consecuencia, el coste del futuro Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) rondará los 300 millones de euros (50.000 millones de pesetas).

Aunque el importe inicial de la adjudicación fue de 205,3 millones de euros, a esta cifra habrá que sumarle los gastos de equipamiento, los sobrecostes que impliquen las modificaciones del proyecto y el incremento de precio que experimenten las instalaciones. Por el momento, no está concretado el importe de ninguno de estos conceptos, pero los conocedores de los entresijos de la obra dan por hecho que no es descabellado, ni mucho menos, hablar de una factura final que alcance los 300 millones.

De este modo, se hará realidad el paradigma al que se aludía al inicio de estas líneas: construir un hospital implica un gasto equivalente al coste anual del funcionamiento de un hospital de similares características. Y este cálculo resulta muy sencillo en el caso del futuro centro sanitario de La Cadellada, pues basta con fijarse en los costes del actual Hospital Central de Asturias ubicado en el Cristo: el presupuesto del Central para el presente año asciende a 351 millones de euros, una cifra incluso bastante superior a la antes barajada para la construcción del futuro HUCA.

Pero conviene ir por partes. El proyecto de ejecución del nuevo Hospital Central fue licitado en casi 267 millones de euros. Sin embargo, la adjudicación a las empresas Sacyr, San José y Sánchez y Lago se quedó bastante por debajo: en 205,3 millones, una cifra que se verá incrementada por varias razones.

La primera, las modificaciones introducidas en el proyecto por los responsables sanitarios del Gobierno regional. Éstos decidieron ampliar las superficies dedicadas a atención ambulatoria, urgencias y docencia, medida que ha supuesto incrementar en unos 12.000 metros cuadrados la superficie construida, hasta frisar los 190.000. El Ejecutivo autonómico no ha hecho público el coste de estos cambios. De hecho, se está discutiendo con las constructoras. Pero algunos conocedores del proyecto estiman que el coste del metro cuadrado construido se mueve en el entorno de los 1.200 euros, lo que situaría el importe del modificado muy próximo a los 15 millones de euros.

Un segundo epígrafe que los dirigentes de Gispasa -empresa pública que dirige el proceso de construcción- consideran capital es el referido a instalaciones. En este aspecto advierten de que las novedades pueden ser no sólo numerosas sino que probablemente exijan desembolsos adicionales relativamente cuantiosos.

El aire acondicionado

Un ejemplo: el sistema de aire acondicionado del equipamiento sanitario. Sobre el papel, estaba previsto un sistema basado en el agua caliente. Pero el paso del tiempo ha ido demostrando que los riesgos de una enfermedad como la legionelosis se disparan cuando los equipos de refrigeración incluyen un dispositivo de vaporización de agua.
Conclusión: los responsables de Gispasa han decidido cambiar la idea inicial e instalar un mecanismo basado en el aire. «Es más caro y consume más energía, pero permite reducir mucho los riesgos», explica uno de los conocedores del proyecto. La cuestión de la refrigeración no será asunto secundario en un edificio como el de hospitalización, ampliamente acristalado y con una exposición directa -buscada con premeditación- al sol. En términos más generales, los dirigentes políticos subrayan el dilema que plantean aquellas instalaciones cuya implantación es más cara pero permite reducir los costes de mantenimiento a medio y largo plazo.

Y un tercer capítulo, no incluido en el precio de licitación, concierne a la dotación tecnológica. Los planificadores de este apartado barajaron tiempo atrás una horquilla que podría oscilar entre 50 y 60 millones de euros, si bien un cálculo más optimista hablaba de 30 o 40 millones sobre la base de que fuera posible aprovechar una porción importante de los equipos del actual hospital.

Los especialistas sostienen que, debido a los continuos avances tecnológicos, no será posible cerrar el catálogo de necesidades de equipamiento hasta 12 o 18 meses antes del término de las obras, previsto para finales del año 2009. Por lo tanto, será a lo largo de 2010 cuando se lleve a cabo el grueso de la dotación tecnológica.

Fuente: LNE

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